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COMPETENCIAS TECNOEMOCIONALES PARA SOBREVIVIR A LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL

El pasado 23 de enero Barcelona Activa nos invitó a participar en la mesa redonda “Sobrevivir a la transformación digital: competencias tecno-emocionales”, para compartir qué competencias nos preparan para el futuro profesional. Nuestra participación contó con la presencia de Alicia Pomares, Gina Aran, Marc Vigilante y de Francesc Porta, como moderador.

Todos hemos escuchado hablar de transformación digital como el resultado de cambios tecnológicos y digitalización en las empresas, pero la realidad es que se trata una aceleración del cambio que, como ya predecía la ley de Moore, sería exponencialmente mucho más rápido que los sociales, políticos y económicos.

“En primer lugar hay que tener en cuenta que ya no estamos en plena transformación digital, sino que estamos ya en la 4a revolución industrial y que este cambio está yendo muy rápido” – dice Alicia Pomares – y pone como ejemplo el mundo de los robots, que ya aprenden de ellos mismos y se mejoran a sí mismos (learning machine)

Alicia expone que tendríamos entonces que estar creando culturas exponenciales en todas las organizaciones, de manera que no sólo estén transformadas digitalmente, sino que vayan más allá.

El estudio “Cultura innovadora: talento conectado” que Grupo Humannova realizamos el año pasado con algunas de las empresas más representativas del país, pone de manifiesto que prácticamente no existen empresas que no hayan emprendido el proceso de transformación y que el 50% de ellas están muy avanzadas, siendo algunas directamente nativas digitales.

Se trata de una transformación digital, sí, pero sobre todo de una transformación cultural, lo que quiere decir que, para adaptarse a estos cambios, las organizaciones deberán cambiar su cultura, la manera de trabajar. De las conclusiones del estudio se deduce, y que verificamos en nuestro día a día en las empresas, que el cambio solo es posible con la participación de personas capaces de implicarse y adaptarse. Por eso hablamos de competencias tecno-emocionales.

En el fondo, la transformación digital trata, no tanto del cambio en lo tecnológico, sino de cómo nosotros como personas nos adaptamos al cambio”, dice Marc Vigilante.

LAS PERSONAS

Dentro de las organizaciones, ¿qué deben hacer personas y qué necesitan desarrollar para adaptarse a un mercado que cambia constante y rápidamente?

“Las empresas, para avanzar rápidamente, se tienen que apoyar en las personas, además de en la tecnología y, por tanto, “no se trata tanto de aprender sobre tecnología, como de que cada uno desarrolle sus competencias tecno-emocionales”, explica Gina Aran.

Las empresas van necesitando, cada vez más, personas con esas competencias y en aras a seguir siendo atractivas para el mercado, las personas deberán ser capaces de adaptarse a esos entornos organizacionales innovadores.

Por tanto, a las competencias ya adquiridas, hay que sumar las llamadas tecno-emocionales, que en nuestra mesa redonda hemos presentado en 4 bloques, donde tan sólo uno concierne a conocimientos puramente tecnológicos.

Autogestión emocional: todas aquellas competencias relacionadas con el autoconocimiento, y las capacidades para enfrentarse y sobreponerse a las diferentes situaciones que se puedan presentar, para hacernos ágiles y adaptativos a los cambios.

Competencias cognitivas: dado que nos encontramos en la era de la sobreinformación, deberemos desarrollar nuestro pensamiento crítico y hacer uso de la curiosidad para aprender y reinventarnos continuamente. Esto fomentará nuestra creatividad, y por ende, la capacidad para buscar alternativas en poder resolver problemas complejos.

Competencias relacionales: relacionadas con cómo nos comunicamos y con la capacidad de comprender a otras personas, para mejorar la capacidad de trabajar en equipo y hacer que sea de manera colaborativa. Esto implica también poder aportar información de valor en los entornos en los que participemos, convirtiéndonos en influencers a través de canales tanto internos de la empresa como externos.

Competencias tecno-digitales: son aquellas que se adquieren a través del conocimiento en temas tecnológicos, la gestión que hacemos de la información en esta era de tanta sobreinformación y de cómo la ponemos al servicio de la comunidad.

Las empresas seguirán buscando aquellas competencias “tradicionales” que permiten asegurar el mejor talento, pero van a necesitar indiscutiblemente estas competencias emergentes, cruciales en nuestros tiempos para el desarrollo y la competitividad.

De lo que no cabe duda es de que cada persona que aspire a trabajar en estas empresas deberá responsabilizarse de su futuro profesional manteniendo un aprendizaje continuo y tomando una actitud decidida en su alineación con los cambios que se sucederán y que auguran modelos de organización y trabajo todavía hoy impensables, pero que llegarán probablemente antes de lo que imaginamos. Habrá que estar preparados.

Si quieres profundizar más sobre estas competencias, te invitamos a inscribirte en la próxima sesión que realizaremos el 13 de febrero y 13 de marzo en Barcelona Activa: Competencias clave para la nueva realidad empresarial, de la mano de Imma Uclés, Francesc Porta y Marc Vigilante.