Skip links

Francesc Porta, nuevo miembro de la familia Humannova

Apasionado por el deporte, los valores y la gestión de personas. Así es el nuevo integrante de la familia Humannova: Francesc Porta, un hombre que se ha especializado en el estudio del comportamiento humano (desde lo individual y lo colectivo) para ayudar a la gente en la incansable búsqueda de sus objetivos.

 

Porta es simpático, proactivo y, sobre todo, muy alegre, un valor que es innato en todos los que conforman este gran grupo de creativos e innovadores.

¡Conócelo de cerca y celebra con nosotros su integración como Director Asociado!

 

Háblanos un poco de ti, ¿cómo nació la pasión por los temas vinculados con el deporte, el liderazgo y los RRHH?

Pues bien, soy el menor de nueve hermanos y ya te podrás imaginar que para que me hicieran caso, tuve que desarrollar muchas habilidades. Una de ellas fue cómo llamar la atención ante tanta competencia y el deporte fue mi antídoto, la combinación perfecta para mantenerme en forma (jajajajaja)…

La verdad es que el deporte siempre ha estado muy presente en mi vida (¡siempre he dicho que mi primera novia fue una pelota de baloncesto!). Jugué tenis y baloncesto muchos años, hasta que tuve que decidirme por uno de los dos. Fue entonces cuando me di cuenta que el deporte colectivo me atraía más: cómo liderar un equipo y mantenerlo motivado y cohesionado hasta lograr la consecución de un objetivo es apasionante.

De ahí nació mi interés por el comportamiento humano y colectivo. Desde mi adolescencia que me convertí en entrenador, psicólogo y coach. Soy de los que piensa que la metodología que se aplica al alto rendimiento deportivo es igual de útil para el mundo de la empresa. Al final, es cuestión de personas. Por eso, los recursos humanos también se han convertido en mi compañero de viaje.

Descríbete en tres palabras.

Sencillo, sincero y sensible.

¿Cuál crees que es tu valor añadido?

Mi pasión por la analogía entre deporte y persona. Mi foco siempre está puesto en el desarrollo personal y grupal, de una manera fácil y sencilla, pero a la vez muy exigente.

No hay ámbito más demandante que el deporte. Cuando trabajas con deportistas de alto rendimiento te das cuenta de ello. Por eso pienso que poder aprovechar esto para el desarrollo personal u organizacional, es un verdadero plus.

¿Qué te gustaría hacer que aún no hayas probado?

Me encantaría formar parte de una expedición para la conquista de alguna de las montañas más altas del mundo. No sé si tendré la oportunidad de hacerlo algún día jajajajaja…

¿Tienes algún temor?

¡Muchos! Pero normalmente, intento afrontarlos con positivismo. El mayor de mis temores es perder lo mejor que me ha dado este mundo: mi salud y mi hija Júlia.

¿Qué querías ser de adulto cuando eras pequeño?

Siempre decía que quería ser médico y no me equivoqué mucho. Al final, he acabado ayudando a las personas desde la perspectiva mental. Supongo que el Alzheimer que sufrió mi madre desde que yo era muy joven, me decantó por la psicología.

Qué prefieres para trabajar: ¿música o silencio absoluto?

Me gusta el silencio; hace que me encuentre conmigo mismo y con ello puedo dar lo mejor para mi trabajo. Pero un poco de música, de vez en cuando, es necesaria para nuestro día a día. Así que cuando tengo que concentrarme; mucho silencio, y cuando no; un poco de música es perfecto.

En una reunión, ¿agua o café?

Agua, sin duda. Bebo muchísima al día y cuando no lo hago, lo noto bastante.

¿Qué es lo más divertido que te ha pasado recientemente?

Nunca me he reído tanto como cuando mi hija Júlia de seis años, jugando al “Veo veo”, decía que veía algo blanco y yo no lo adivinaba… ¿Adivina a qué se refería? ¡¡¡A mi pelo!!! Jajajajaja, ¡es unacrack!

¡Para terminar! Si fueras un producto, ¿cuál sería tu slogan?

Living healthy passionately.