Skip links

El futuro del trabajo

Tengo una mirada optimista: el futuro del trabajo va a estar lleno de oportunidades. Lo que sucede es que estamos mirando ese futuro desde el paradigma actual y eso genera, en muchos, incertidumbre. Lo que debemos modificar es nuestra actitud de cara a ese nuevo mundo.

Muchos puestos de trabajo van a desaparecer en gran medida por la automatización. Pero muchos otros, que hoy no nos imaginamos, van a surgir. ¿Nos hemos imaginado que gran parte de las compañías incorporarían personas para cubrir puestos de Community Manager o Agile Coach?, por nombrar solo dos ejemplos entre tantos.

Creo que la competencia no es contra los robots, sino contra nosotros mismos, debemos desafiar nuestras barreras mentales.

Los empleos del futuro van a demandar nuevas competencias, principalmente las vinculadas a las habilidades sociales, la resiliencia, a la toma de decisiones en entornos complejos y de incertidumbre y, al uso de la tecnología. Por otro lado, van a requerir de mayor flexibilidad y capacidad de adaptación a dichos entornos, donde nos permitamos desde un cambio de lugar de residencia hasta un cambio de profesión.

Considero que la clave es la transformación de la educación. No solo se habla de los contenidos, sino también de desarrollar en los alumnos las competencias que va a necesitar el mercado. Por otra parte, creo que la duración de las carreras también debería revisarse dada la velocidad de los cambios que impactan en los contenidos, que muchas veces quedan obsoletos cuando los alumnos finalizan sus estudios. El mundo cambia más rápido que los programas.

Los nuevos entornos de aprendizaje y el acceso al conocimiento nos abren a un mundo donde el aprendizaje será constante.

El rol del alumno ya cambió: es mucho más activo y es quien porta el conocimiento. Ahora como docentes, debemos adaptarnos tomando un rol de facilitadores.

El desafío de la educación no es solo transmitir conocimiento, también debe formar en las competencias que va a requerir este nuevo entorno, independientemente del puesto que se ocupe: preparar a las personas para que se apropien de sus carreras y de su desarrollo profesional.

Una pregunta que debemos hacernos es respecto al tiempo, tanto a lo que se requiere como mínimo para la aprobación de una carrera o el que pedimos a la gente que pase en un puesto de trabajo. En el primer caso, no sabemos si alguien que asistió al 100% de las clases aprendió más que alguien que cubrió el 75%. En el caso de las empresas, muchos líderes valoran más a la persona que cumple horario que aquel que trabaja por tareas.

Estamos en medio de una revolución, de un cambio de paradigma y tenemos la maravillosa oportunidad de ser parte: ¿cómo? cuestionando los modelos vigentes, compartiendo el conocimiento, generando equipos multidisciplinarios que nos permitan pensar desde diversas ópticas un mismo problema, permitiéndonos desaprender para volver a aprender.

Karina Reniu
Directora asociada
Grupo Humannova

 

Join the Discussion