CRISIS: UNA OPORTUNIDAD PARA EL LIDERAZGO
Escrito por Pilar Téllez Jueves 02 de Junio de 2011 15:13
Las empresas que aún sobreviven a la actual crisis económica se plantean cuanto más podrán continuar en el mercado en el que operan. Muchas de ellas no necesitan grandes cosas: que los clientes paguen en unos plazos razonables y, generar productos o servicios de calidad, ofreciéndolos en el momento y lugar que el cliente desea. Por tanto, no son necesarias grandes inversiones. ¿Qué es entonces lo que necesitan las empresas para poder seguir adelante? ¿Flexibilidad laboral? ¿Liderazgo por parte de sus directivos?
El Gobierno y las organizaciones sindicales, con mayor o menor fortuna, negocian una reforma laboral que está resultando totalmente ineficaz. Desde luego, la reforma laboral era una necesidad. España se encuentra a la cola de los países europeos en déficit público, desempleo, etc. Los últimos datos del mes de abril son demoledores: más del 21% de desempleo (4,9 millones de desempleados).
Ante la negativa situación económica es el momento de ser valientes y creativos. Se trata de buscar fórmulas en las que todos ganen. Desde luego, se ha de garantizar e incrementar la competitividad de las empresas españolas es algo que claramente beneficia, a buen seguro, tanto a trabajadores como a empresas, como a la sociedad en general. Pero, para poder conseguirlo es necesario que los líderes en las empresas se comporten como canalizadores de las inquietudes de los trabajadores y de los accionistas. ¿Difícil? Séneca (filósofo romano) dijo: "No es que no nos atrevamos porque las cosas son difíciles. Simplemente las hacemos difíciles cuando no nos atrevemos." Seamos pues valientes y miremos al futuro con una visión realista pero también positiva. Sólo el futuro puede cambiarse, todo depende de nosotros.
Para el progreso de una empresa, de un país, es necesario el compromiso de todos. Se habla mucho de motivar al personal, pero yo me pregunto ¿a mí me han tenido que motivar? La respuesta es: NO.
En general, todas las personas estamos motivados cuando entramos en una empresa. Todos entramos en una empresa con ilusión, creyendo en un determinado proyecto profesional y con altas expectativas no solo salariales, sino también, personales y profesionales. La motivación es algo innato, personal e intransferible que posee toda persona. ¿Qué es entonces lo que ocurre cuando tras algunos meses o años el personal de mayor talento abandona la empresa o baja su productividad o compromiso con la empresa?
La respuesta para mí es clara: el estilo de dirección o liderazgo de los denominados "jefes" hace que el personal se desmotive o incremente su compromiso con la empresa. Para mí, el buen líder hace que los miembros de su equipo mantengan su motivación o incluso la refuerza. Sólo con ello podrá su equipo hará todo lo posible para que la empresa subsista y, en la situación actual, estará dispuesto a hacer sacrificios y a ser mucho más flexible para adaptarse a la complicada situación actual.
El líder ha de propiciar un buen clima pero, manteniendo un alto grado de exigencia para todos y no admitiendo la mediocridad dentro del equipo.
El líder debe admitir el error como un punto fuerte de aprendizaje y, más ahora en tiempos de crisis donde nos tenemos que reinventar. No hace falta alabar el error, éste ha de ser corregido. En un clima de aprendizaje y de crecimiento personal, donde la autonomía de las personas es fundamental, debe haber espacio al error y la equivocación. Que buenas lecciones se suelen extraer normalmente de los errores!. Cuando Edison inventó la bombilla, realizó más de mil intentos, hasta el punto de que uno de sus discípulos que colaboraba con él en el Taller le preguntó si no se desanimaba ante tantos fracasos. Edison respondió: "¿Fracasos? No sé de qué me hablas. En cada descubrimiento me enteré de un motivo por el cual una bombilla no funcionaba. Ahora ya sé mil maneras de no hacer una bombilla".
Finalmente, la comunicación es vital en estos tiempos de crisis. Escuchar. Alguien me dijo una vez: "si tienes dos orejas y una sola boca, ¿no crees que será para que escuches el doble de lo que hablas?". No podría estar más de acuerdo. Sólo cuando realmente te sientes escuchado, te sientes también valorado y te comprometes.
Hace poco leí un artículo donde se reflexionaba sobre liderazgo y, se decía que muchas empresas contratan cursos de aula para formar líderes. Pero, en mi opinión el liderazgo no se aprende en las aulas o con formación tradicional, es más una actitud, un comportamiento del que la persona ha de estar plenamente convencida y que ha de integrarse en la cultura de la empresa.
Pilar Téllez
Directora RRHH Carglass B.V.



Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.